Predica: Pbro. Jairo G. Chan

Basado en Romanos 6: 1-23 ” “Jamartema”

La palabra pecado no aparece como tal en la Biblia, en el original griego la palabra que se usa para referirse al pecado quiere decir “fallar el blanco”  El pecado es todo acto de desobediencia a Dios y todo aquello que va en contra de su voluntad.

Pecado en acción

“Jarmartema” es una palabra griega que significa  pecado en acción. Cuando el pecado entra en acción lastima a otros  ( 1 Cor. 8:12) y va en contra de los hermanos (Mat 28:15-21) el Señor Jesús habló acerca de perdonar al hermano que peca contra uno 77 veces (Mar 3:28). Dios es capaz de perdonar nuestros pecados excepto la blasfemia contra el Espíritu Santo

Contaminación

El pecado contamina toda parte de nuestro ser, cuerpo, alma y mente. Todos hemos pecado, a causa del pecado original todos nacemos pecadores ( Rom 5:12) debido a esa naturaleza pecadora no somos capaces de hacer el bien, no hay justo, ni aún uno (Rom 3:10)

Depravación

La Biblia habla de la depravación total del hombre, y está condenado a la muerte, pero a pesar de eso Dios es capaz de amar a la humanidad y acepta al hombre pecador (Rom 6:21) Dios comienza a obrar en la mente de la persona y hace entender su condición, reflexionar y tomar una decisión para cambiar (1 Pedro 1:13-14) Por el contrario el pecado maximiza nuestras errores y minimiza nuestras virtudes y talentos. La humanidad ha dejado que su mente sea controlada por modelos equivocados de bondad, belleza y valores que se promueven por los medios de información y la moda.

Purificación

Dios quiere que nuestro corazón se purifique de nuevo, renovando nuestra mente y nuestra naturaleza, esto es através de la obra del Espíritu Santo, para que no recibamos la paga del pecado y recibamos el regalo de la vida eterna (Romanos 6:23, Santiago 4:8 )

Renovación

¿Cómo hace esto Dios? a veces Dios permite que pasemos por pruebas y dificultades para llamar nuestra atención. Dios tiene que tomar el control de nuestra mente, vaciar lo que hay en nuestro corazón, y en nuestra mente, cosas como malos pensamientos, odios, rencores, incredulidad para que cumplamos el propósito de Dios ( 1 Pedro 4:7-11) y nuestra mente sea despejada.

Quizás el pecado siga persiguiéndonos, pero Dios nos ha dado las herramientas para enfrentarlo, continuar limpiado nuestro corazón y nuestra mente.

Frank Pool

Anuncios