Resumen del sermón del 1 de marzo
¿Qué tan soberano es tu Dios?
Predica: Frank Pool
Pasajes: Isaías 38: 1-8, Salmo 115:3. 1 Crón. 29:11

¿Qué harías si alguien te dijera que pongas en orden tus cosas porque te quedan pocos días de vida?
a) Te deprimirías
b) Harías lo que nunca habías podido hacer
c) Te pondrías en paz con todo el mundo
d) lake_moraineLe rogarías a Dios que te prolongue la vida

Si escogiste la opción d, estás en el caso de un rey llamado Ezequías (Isa 38:1-8) que un día cayó enfermo y Dios le dijo por medio del profeta que no viviría para contarlo. El rey se pudo a orar y llorar amargamente pidiendo a Dios que le dejara vivir, finalmente Dios le concedió vivir 15 años más y de demostró físicamente que Dios es capaz, inclusive, de hacer regresar la sombra en el reloj de sol 13 grados hacia atrás!

Mucha gente ora pidiendo la intervención de Dios, una acción milagrosa que los salve de la enfermedad, que les conceda un anhelo, que evite una situación indeseable. Si no sucede lo que se pide, la gente comienza a dudar de la existencia de Dios. “Si Dios existiera no hubiera permitido que esto sucediera” argumentan , pero si por el contrario, sucede lo que deseaban o habían pedido en oración, entonces piensan que Dios es capaz de cambiar sus decisiones dependiendo de nuestras peticiones, y si esto es así entonces ya no es un Dios soberano, todopoderoso y absoluto como encontramos en I Crónicas 29:11

El concepto de la soberanía de Dios ha dividido a los teólogos reformados por siglos, los Calvinistas afirman la soberanía absoluta de Dios, en su forma más radical pude convertirse en un determinismo o un fatalismo, porque todo lo que sucede, o deje de suceder, es designio de Dios. Por otro lado los Arminianos, afirman que Dios ha dejado en el hombre cierta responsabilidad respecto a algunos actos, incluyendo la decisión de salvarse o no.
Sea cual fuera el resultado de esta discusión, no lleva a nada práctico, para el cristiano de a pié.
Mucho de lo que se refiere a la Soberanía de Dios y la participación del hombre en sus decisiones, es un misterio.

Si a Dios le pareció bien darle 15 años más de vida al rey Ezequías no fue porque había perdido su calidad de Soberano, ni había sido manipulado o chantajeado por el rey. Dios es capaz de cambiar de parecer, tomar decisiones que incluso alteran el orden natural de las cosas como él lo dispuso (como hacer retroceder el sol) porque “Dios hace lo que le place” Salmo 115:3.

Dios permite que mucha gente de salve, pero permite que muchos otros se condenen, mientas unos sufren y padecen, otros tienen en abundancia. Eso no demuestra que Dios ha perdido el control, sino todo lo contrario. Pensar que estas cosas se han salido del control de Dios es despojarlo de su Señorío y quitarlo de su trono.
El escritor Edward Pink comenta que el Dios que se predica en la actualidad dista mucho del Dios todopoderoso de las escrituras, “es un dios afeminado, impotente e incapaz que no inspira reverencia sino inspira lástima” porque ya no se le ve ni respeta como un Dios soberano.

Hay muchas cosas que no logro entender acerca de los designios de Dios, como por ejemplo, el hecho que haya dado a su hijo por salvarme, yo no merezco ser salvado, soy pecador y sin embargo Dios me da la oportunidad de ir a la gloria.
De esa manera cuando nos encontramos ante una situación incomprensible, como la muerte de un ser querido, un desastre natural, una calamidad familiar o financiera, no es momento de dudar del poder y la soberanía de Dios, en esos momentos debemos caer de rodillas y decirle “ Mi Rey, no entiendo el por qué esto sucede, no sé lo que vaya a pasar, pero lo acepto y creo que sigues siendo el Dios todopoderoso, soberano y victorioso que siempre has sido.”

Frank Pool

Anuncios