Descanso.

¡Cuánto anhelamos que lleguen los días de descanso! Unas vacaciones nos sientan bien, y nos renuevan física y emocionalmente.

Dios sabe de la necesidad del descanso, él mismo descansó de toda su obra en el séptimo día y prometió darnos descanso para nuestras almas.

Jesús nos enseña que su carga es ligera y si la llevamos encontraremos el verdadero descanso (Mat 11:29)

Al orar recordemos que llegará un día en que descansaremos de todas nuestras aflicciones, pero mientras ese día llega aprendamos a llevar sobre nosotros el yugo de Cristo.

Oración: Señor ayúdame a llevar mis cargas y encontrar el verdadero descanso para mi alma.

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