AYUNO EQUIVOCADO

¿Se puede ayunar equivocadamente? Si, Dios le dice a Israel por medio de Isaías que el pueblo ayunaba para agradarse a sí mismo, para hacer pleitos y levantarse unos contra otros, esa clase ayuno no le pareció a Dios aceptable.

No bastan las intenciones, hay que ayunar por los motivos correctos.

¿Cómo entonces se debe ayunar?

Dios quiere que nuestro ayuno no sea solamente un acto de penitencia o sufrimiento corporal. Le dice a Israel: “ ¿No es éste el ayuno que yo escogí: desatar las ligaduras de impiedad, soltar las coyundas del yugo, dejar ir libres a los oprimidos, y romper todo yugo? ¿No es para que partas tu pan con el hambriento, y recibas en casa a los pobres sin hogar; para que cuando veas al desnudo lo cubras, y no te escondas de tu semejante? (Isaías 58:6-7).

Ayunar es ayudar, nos solamente privarse del alimento, es compartirlo con el necesitado y con el hambriento, es ponerse en el lugar del que sufre y carece de lo que a otros les sobra.

Cuando ayunes piensa:

¿Qué razones tengo para ayunar?

¿Qué pretendo lograr con este ayuno?

¿Agrada a Dios mi ayuno?

Jesús condenó aquellos que hacían obras de caridad y piedad para que los demás los alaben, por esa razón le dijo a sus discípulos: “Y cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas; porque ellos desfiguran sus rostros para mostrar a los hombres que están ayunando. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa. Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para no hacer ver a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará”. ( Mateo 6:16-18)

Dios no ignora nuestro ayuno, oración y sufrimiento, El está atento a cada una de nuestra acciones e intenciones, y conoce las verdaderas razones de nuestros actos; hasta lo más profundo de nuestros pensamientos. ( Gén. 6:5; Salmo 139:2)

Estoy convencido que Dios está dispuesto a actuar, nuestra parte es acercarnos a él por las razones correctas y con las actitudes correctas.

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