¿Qué tienes en mente?

 Con esta pregunta te invitan las redes sociales a expresarte en estos populares medios de información. Por supuesto que mucho de lo que circula por las redes sociales hoy día es información banal y sin sentido pero que se ventila abiertamente para que todos lo vean, o por lo menos lo que si se dice abiertamente. Pero esta pregunta es tan inquietante que despierta muchas otras preguntas ¿Realmente la gente dice lo que piensa? ¿Si pudiéramos ver qué es lo que está pasando por tu mente en este momento, qué encontraríamos? Quizás veríamos que no solamente tienes un pensamiento, sino muchos pensamientos simultáneamente. Mientras me escuchas o me lees, estás pensando en otras personas o en el almuerzo o en la tarea pendiente o en la canción que has tenido en la cabeza todo el día. Todo eso pasa por tu cabeza de manera simultánea y casi de manera imperceptible para ti  y para los demás.

¿Cómo es que podemos pensar tanto? Todo sucede en una pequeña parte de nuestro cuerpo, el cerebro. El cerebro humano es un campo todavía enigmático. Por siglos los filósofos, médicos y científicos han tratado de conocer qué nos hace pensar, tomar decisiones, hacer planes, construir herramientas y elaborar complicadas asociaciones de ideas que dan lugar a teorías, hipótesis, dogmas etc.

Los antiguos le llamaron la mente; y hoy día se dice que la mente es lo que hace la diferencia entre el hombre y el resto del reino animal. Los evolucionistas afirman que nuestro cerebro es producto de millones de años de aprendizaje y adaptación al medio ambiente. Pero todo eso son conjeturas. Aunque cada persona posee un cerebro similar a los de los demás cada cerebro es único y en ese órgano que es apenas el 2% de nuestro cuerpo se ejecutan muchas de las funciones  que nos mantienen vivos. Los científicos han descubierto que puedes vivir sin algunos órganos o incluso sin las extremidades, se te pueden trasplantar y remover órganos y seguirías siendo tu mismo, pero si tu cerebro fuera reemplazado cambiarías totalmente. Eso sucede con personas que han sufrido algún tipo de daño cerebral, su comportamiento cambia total o parcialmente.

¿Qué hay en el cerebro que lo hace tan importante para la vida? Científicamente se ha comprobado que los pensamientos son descargas eléctricas que viajan entre la complicada red de millones de células llamas neuronas a una velocidad de 400 km por hora  como si fueran relámpagos. Estos relámpagos llevan información de una parte dl cerebro a otra como si miles de taxis transportaran a otros miles de pasajeros de una parte de la ciudad a otra en milésimas de segundo para que nuestro órganos funcionen en coordinación, así podemos caminar, subir escaleras, manejar un automóvil o una computadora, tocar un instrumento, recordar un número telefónico, marcar el número, cantar, etc. todo sucede gracias al cerebro.

La ciencia ha descubierto como funciona el cerebro, sus áreas, su anatomía pero han aceptado que hay algo que no se puede estudiar, y al final hay un área que quizás se llama alma que reside en el cerebro de las personas y que gracias a ello se desarrolla la espiritualidad.

Mente humana y mente divina

¿Y qué tiene que ver todo este “bla bla bla” con la vida cristiana? No viniste hoy a escuchar una charla científica. Tiene que ver mucho ya que Dios le da mucha importancia al pensamiento y la mente.

En Mateo 22:37 el Señor Jesús afirma “Y El le dijo: AMARAS AL SEÑOR TU DIOS CON TODO TU CORAZON, Y CON TODA TU ALMA, Y CON TODA TU MENTE. Dios sabe que  nuestra mente es una parte importante del ser y por lo tanto el amor que tengamos hacia él estaría incompleto si no lo hacemos con la mente.

Hoy día la gente se basa más en sentimientos que en pensamientos. Cuando le preguntamos a alguien que piensa sobre algun asunto, usualmente la respuesta es: “siento que…” Si les preguntamos “¿Cómo estás?” la respuesta está basada en como se siente hoy .

Mucha gente busca iglesias que les haga sentir bien, juzgamos tal o cual denominación por lo que nos hace sentir, no por lo que nos hace pensar.

La fe cristiana no está basada en sentimientos, sino en pensamientos, por eso Dios pide no solamente amarle con el corazón y el alma sino con la mente. De manera racional y bien pensada.

El apóstol Pablo ruega en Romanos cap. 12 que no nos adaptemos a la forma de pensar de este mundo, por el contrario nos insta a renovar nuestra mente con el propósito de conocer la voluntad de Dios.

La renovación a la que se refiere el apóstol abarca tanto el aspecto racional como el aspecto corporal. No se trata de pensar en Dios, sino de vivir por Dios. Mucha gente piensa en Dios pero no vive como Dios quiere.

En el mundo actual Dios ha sido reducido a una “fuerza”, “ente”, “energía” pero no un ser vivo.

A través de historia del pensamiento humano, se ha dejado a Dios de un lado y se ha tomado al hombre como el centro del universo. El pensamiento Romántico engañó al mundo con la idea que “el hombre era la medida de todas las cosas” el pensamiento moderno engañó al mundo con la idea  del “hombre bueno por naturaleza” el postmodernismo ha engañado al mundo con la doctrina del “relativismo moral” todo está permitido siempre y cuando no ofendas a nadie.  Es ese mundo al cual se refiere Pablo. El mundo que deja fuera a Dios, que busca la glorificación del hombre, Pablo dice ! No te adaptes a ese mundo! NO dejes que esos pensamientos forme parte de tu forma de pensar.

La renovación de la mente centrada en Dios nos hace conocer la voluntad de Dios.

La segunda parte del versículo 2 de Romanos 12 afirma el propósito de la mente renovada. “para que verifiqueis  la voluntad de Dios”. Observemos que no solamente se trata de conocer a Dios, sino de verificar su voluntad.

¿Quieres saber qué quiere Dios? No lo vas a conseguir pesando como piensan los demás. No vamos a conocer la voluntad de Dios dejándolo a un lado. No vamos a conocer la voluntad de Dios pensado solamente en nuestros planes de éxito. No vamos a conocer la voluntad de Dios tomando decisiones que satisfacen nuestro ego y ambiciones personales. El mundo actual esta caminando hacia su destrucción porque en lugar de renovar su mente la contamina dia con día con la basura que satanás les mete en la cabeza. La mente de la persona sin Cristo es el campo predilecto del enemigo. Sin embargo aún la mente de los creyentes es blanco fácil de los pensamientos corruptos si no somos lo suficientemente fuertes para cambiar nuestra forma de pensar.

¿Cual es tu postura frente a la perversión sexual en todas sus formas? ¿Qué piensas de la corrupción presente en todos los estratos de la sociedad? ¿Que piensas acerca de la sociedad en la que vives? ¿Te has puesto a pensar en qué piensa Dios de todo ello?  La única manera de conocer la voluntad de Dios es mediante la renovación de nuestra forma de pensar. No debemos tener miedo a ser los bichos raros,  a ser los que llevan la contraria, los que se oponen a los que los demás llaman “diversión”.

Aquellos que siguen la corriente, serán arrastrados por la corriente.

Pablo ruega que renovemos nuestra mente, para eso tenemos que desechar toda forma de pensar que no agrada a Dios y renovarla con los pensamientos de Dios. ¿Cómo lo hacemos? Con la Palabra de Dios. Deja que Dios hable a tu mente, lee su Palabra con constancia, abre tu mente a lo que Dios te dice y los pensamientos de Dios comenzarán a ser tus pensamientos.

¿En qué debo pensar entonces? Pablo escribe a los Filipenses: capítulo 4.“Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez lo diré: ¡Regocijaos! Vuestra bondad sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús. Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto meditad. Lo que también habéis aprendido y recibido y oído y visto en mí, esto practicad, y el Dios de paz estará con vosotros.

Observemos que tres veces Pablo hace referencia a la forma de pensar:

  • Por nada estéis afanosos. (v 6)
  • La paz de Dios… guardará vuestras mentes en Cristo Jesús (7)
  • En esto meditad (pensad) (8)

Para renovar nuestra mente debemos cambiar la tristeza por el regocijo, el afan y la ansiedad por la confianza, la oración y la gratitud.  Tenemos que cambiar la desesperanza por el ruego a Dios. Nuestros pensamientos deben estar centrados en los que es honorable, lo justo lo amable, lo virtuoso y lo que tiene buen nombre.  ¿En esto pensamos?

Nuestra mente es algo muy poderoso, alguien dijo “lo que la mente piensa y cree, la mente lo consigue” Si tienes los pensamientos de Dios, conseguirás la voluntad de Dios, si tus pensamientos son deshonestos, deshonrosos, y perversos, vivirás una vida corrupta y perversa. Dios quiere que vivas una vida plena, armoniosa, que disfrutes de sus bendiciones, que conozcas su voluntad agradable y perfecta, solamente es posible mediante la renovación total de tu mente.

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