Si la muerte de Jesús en la cruz es un punto importante en la doctrina de la salvación (ya que con ella Jesús cumplió el antiguo pacto de Dios)  la resurrección es más importante porque marca el nuevo pacto de Dios con la humanidad, tanto que en el NT hay 10 menciones de su muerte, mientras que hay más de 35 referencias a su resurrección.

La historia de la resurrección fue narrada por cada uno de los evangelios pero fue explicada con detalle en las cartas de Pablo, especialmente a los Romanos y Corintios.

Pablo lo resume en estas breves palabras: Romanos 4:25: el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación. Su muerte significó la muerte y final del viejo pacto, mientras que la resurrección significa la justificación y redención por la fe en El.

Eso lo entendemos muy bien ahora, pero imagínese aquel domingo, muy temprano, antes que saliese el sol, las mujeres se dirigieron al sepulcro para ungir lo que era el cuerpo sepultado del Maestro. Su corazones aún dolientes por la pérdida, fieles a sus costumbres, fieles seguidoras, pero aún sin compreder las promesas de Jesús.
Haciendo un análisis de la historia de la resurección encontramos que quienes primero se enteraron fueron las mujeres, aparte de los guardias que estan cuidando la tumba.
¿Y… cómo reaccionaron los discípulos? No creyeron la historia de las mujeres. Para ellos eran disparates  Lucas 24:11

Juan 20: 9 dice que María Magadalena fué a decirle a los discípulos, Pedro y Juan tienen que ir al sepulcro, querían estar seguros ¿y qué encuentran? La tumba vacía, el sudario enrollado, ellos no vieron a los ángeles, Pedró entró primero, Juan no se atrevió a hacerlo, solamente miró adentro, entró después de Pedro y vió las envolturas vacía y entonces creyó. “Porque no habían entendido la Escritura, que Jesús debía resucitar de entre los muertos” (Juan 20: 9)

¿En que piensas hoy?
¿Todavía estás pensando en un Jesús muerto? Quienes piensan en un Jesús muerto no pueden comprender su poder, no pueden rendirse a su señorío, no pueden comprender su grandeza ni pueden aceptar su salvación.
Las mujeres no esperaban encontrar un Cristo vivo, seguían pensando en un maestro muerto. Su mentes humanas solamente veían lo terrenal.  Necesitaban un mensaje celestial, para que quitaran sus ojos de la tierra.  Por eso Dios envió a su ángel o ángeles.
La pregunta es clave ¿Porqué buscan entre los muertos al que vive? (Lucas 24:5-8) Los ángeles les dijeron que recordaran lo que Jesús les habían enseñado.
Muchos son aún como las mujeres, van a la iglesia no a ver a un Cristo vivo, van con aceites a ungir a un cuerpo muerto; Incrédulos, inseguros y dudando.
La pregunta de los ángeles es para nosotros hoy. ¿Porqué buscan entre los muertos al que vive? Vengan, vean el sepulcro está vacío, las mortajas están vacías, la cruz está vacía.
! Aleluya! Vengan y vean, que la promesa está cumplida y la muerte está vencida!

¿Qué ves hoy?
Las mujeres, tenían buenas intenciones y mucho amor, pero no era suficiente, necesitaban creer. Los discípulos no creyeron, tenian mucho amor a su maestro pero no era suficiente, necesitaban creer.
Necesitaban ver con ojos espirituales, mirar más allá de la tumba, mirar más allá de las mortajas, más allá de la piedra , más allá de la cruz y de la muerte.
Cristianos, necesitamos ver con ojos espirituales las obras del Espíritu. Con nuestros ojos materiales solamente vermos obstáculos, como las mujeres que sólo pensaban en quién removería la piedra, una tumba vacía significaba que se habían robado el cuerpo.
¿Qué ves hoy? ¿ Ves dificultades, enfermedad, problemas, depravación, corrupción, desastre. ? Mira más allá de la derrota, la tumba vacía está llena de esperanza. Una cruz vacía esta cubierta de victoria. Una mortaja enrollada está llena de gloria.

easter11¿Cómo reaccionarás hoy?

Los discípulos no creyeron, las mujeres no creyeron, los principales y demás autoridades no creyeron, los dos caminantes no creyeron.
Solamente aquellos que ven más allá de los mortal puede ver lo espiritual. Solamente aquellos que tienen ojos espirituales pueden comprobar las verdades espirituales.
Juan tuvo que ver para creer, lo mismo que Pedro y Tomás, pero Jesus dijo “bienaventurados quienes no vieron y creyeron” ( Juan 20:29)

Hoy les digo, vengan a ver una tumba vacía, escuchen el mensaje de los ángeles que es el mismo, “vayan y anuncien que Jesús vive”, pasemos del temor a la confianza, de la tristeza al gozo de la duda a la fe, porque Jesús vive y está entre nosotros.

Anuncios