Ezequiel 14: 1-8

En este tiempo postmoderno la gente no quiere hablar de pecado, no acepta la definición de pecado que hemos dado por siglos “pecado es la transgresión de la ley de Dios” “Pecado es la violación de las normas morales escritas en la Biblia” , este tipo de lenguaje  no tiene sentido para la persona promedio hoy día que ha crecido con la idea que todo es relativo.

Moral, ¿cuál moral? ¿según quién?

Dios ¿cuál Dios? ¿Dios de quién?

Ley ¿cuál ley? ¿Ley de quién?

La Biblia dice que todos somos pecadores y que hemos caído de la gloria de Dios ( Rom. 3:23) , si esto es cierto entonces este cuarto está lleno de pecadores.

Cuando hablamos de “cometer pecado” usualmente nos referimos al algo que “se hace” como, mentir, robar, matar, blasfemar, etc. todos esos son actos comisión, son acciones. Es muy fácil identificarlos, incluso señalarlos, una persona dice que no ha cometido pecado porque nunca ha mentido (ahí está la primera mentira) nunca ha matado a alguien, no ha adulterado. Esto ayuda a calmar nuestra conciencia, por un momento.

Pero también hay pecado en “no hacer”  Santiago 4: 17 dice  “ al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.”  Esto si que nos pone en un aprieto, porque ahora pecamos cuando hacemos lo que Dios prohibió que hiciéramos  y también pecamos cuando no hacemos lo que Dios ordenó que hiciéramos.

El pecado es cuestión tanto de acción como de actitud.

Todo comienza en el corazón. Un pensamiento se convierte en sentimiento que se anida en el corazón y de ahí pasa a la acción.

Este mal hay entre todo lo que se hace debajo del sol, que un mismo suceso acontece a todos, y también que el corazón de los hijos de los hombres está lleno de mal y de insensatez en su corazón durante su vida; y después de esto se van a los muertos” . (Eclesiastés 9:2-4)

Pecados de distintos tipos, incluyendo la idolatría  se encuentra aquí y en todas partes. Pablo compara la avaricia con la idolatría  “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría”; (Colosenses 3:4-6) y ¿qué es la avaricia?  es el afán desordenado de poseer y adquirir riquezas para atesorarlas. (DRAE).

Un momento, Pero yo no soy avaro así que eso no me aplica, no soy idólatra.  Así como Jesús comparó el mirar a una mujer con lascivia con el adulterio y la ofensa del hermano con el homicidio, hay muchas maneras de ser idólatra sin saberlo.

Tim Keller explica que todos somos o podemos ser idólatras. De una u otra manera, no se escapa nadie, ya sea el ministro de la iglesia, el líder, el político, el maestro, la ama de casa, el estudiante, cualquiera puede convertirse en idólatra de una manera u otra. El pecado original es un pecado de idolatría porque cambiaron el servicio al creador por las cosas creadas. ( Rom. 1: 21-25), Dios hizo énfasis en el pecado de la idolatría cuando dijo ordenó “No tendrás dioses ajenos delante de mi” ( Éxodo 20:3)

El problema es que no nos damos cuenta, podemos estar adorando a uno o más ídolos sin saberlo.

Tres preguntas nos ayudarán a explicarlo.

  1. ¿Sobre qué estás construyendo tu vida?
  2. ¿Qué es lo que le da sentido a tu vida?
  3. ¿Qué cosa destruiría tu vida si te faltara o desapareciera?

 

Tim Keller en el libro “Vivir en el poder del Evangelio” ( publicaciones el Faro, 2009) menciona 19 ídolos a los cuales podemos estar adorando sin saberlo o sin reconocerlo.

Por fines prácticos los he agrupado en 4 grupos:

A. Ídolos personales.

El ídolo es la persona misma.  Es decir cuando lo más importante es uno mismo y lo que me da valor es lo que tengo y obtengo. Ejemplos de estos ídolos son:

– Poder,  influencia y control sobre los demás. Típico de los líderes y personas de influencia que son felices únicamente cuando tienen a un séquito de gentes que le rodean y sufren cuando otros toman el control.  Alguien dijo que si quieres conocer el tamaño del ego de alguien, ponlo a cargo de un grupo, enseguida mostrará su ego.

– Aprobación de los demás: Cuando la gente busca que los demás demuestren su amor y aprecio. Les encantan los elogios, los premios, los primeros lugares y los reconocimientos, los aplausos, son como una droga.  Sufren si alguien no le invitó a una fiesta o lo borró de su lista de Facebook o lo eliminó de la lista de seguidores de Twitter.

– ídolo de la imagen: Cómo me ven los demás es muy importante. Los zapatos, el cabello, el accesorio tiene que causar impresión o admiración. La persona que tiene un ídolo de la imagen se preocupa por su peso, o por mostrar la piel. Si es hombre quizás insiste en mostrar los músculos, si es mujer las curvas.

No hay nada malo estar a la moda, ni conservar un cuerpo sano y atlético, pero cuando la moda, el peso y forma perfecta se convierten en una obsesión y ocupan la mayor parte del pensamiento lo más probable es que se estén convirtiendo en ídolos. No hay nada malo en ser emprendedor, armar equipos de gente alrededor, recibir los elogios y un reconocimiento, pero si estos se convierten en una búsqueda constante y obsesiva entonces se convierten en ídolos.

¿ Ustedes creen que eso es solo para los no cristianos? Piénselo dos veces y se dará cuenta que aún entre cristianos estos ídolos están presentes.

b. Ídolos actitudinales. Estos ídolos se ven con acciones buenas pero en lo profundo demuestran ídolos mentales retorcidos.

Ejemplos de estos ídolos son:

– El ídolo de la ayuda y el activismo.  (los psicólogos le dicen en síndrome del Mesías) La persona se preocupa más por ayudar a los demás. A primera vista son personas altruistas  y de buen corazón, están en reuniones de recaudación de fondos, son miembros de fundaciones y  están constantemente dando a los demás pero muy dentro no son felices  si no están ayudando a alguna causa.

La causa puede ser rescatar a los perros de la calle,  difundir mensajes del teletón, reenviar mensajes sobre niños desnutridos por el Facebook, participar en una carrera para enviar ayuda a los damnificados del Tsunami, etc.  Cualquier causa es buena siempre y cuando les haga sentir bien y que han contribuido su granito de arena.

No estoy condenando las acciones altruistas, ni estoy diciendo que ustedes no se involucren en causas nobles, háganlo, participen e involúcrense pero no hagan de ello su fin principal en la vida.

– ídolo de la dependencia. Es similar al ídolo de la ayuda. Se manifiesta cuando la persona solo encuentra sentido a la vida si tiene a alguien que depende de ella para sobrevivir.  Por ejemplo una novia que tiene un novio alcohólico, o maniacodepresivo. Todo el mundo le dice que lo deje, pero insiste en que el pobrecito necesita ayuda y es su misión ayudarlo a salir adelante. Ese novio se convierte en su esposo y vive toda su vida con alcohólico y drogadicto. Si le preguntas ¿por qué no lo dejaste cuando eran novios? Ella responde : Es la voluntad de Dios que yo lo ayude a salir adelante.

– ídolo de la independencia. Es muy similar a la dependencia pero en este caso es lo opuesto. La persona solo encuentra sentido cuando está libre de responsabilidades. ¿Conocen a alguien que ha tenido muchas novias y al final no se casa con ninguna de ellas? ¿conoces a alguien que ya va por su tercer divorcio? Pues es ese tipo, rehúye a los compromisos largos. ¿conocen a gente que asiste una iglesia un tiempo pero cuando se le ofrece hacerse cargo de algo ya no regresa? ¿conocen a gente que no se queda en un trabajo por más de dos años? Esta gente ama su independencia, para ellos lo más importante es  “ser los arquitectos de su propio destino” “ ser su propio jefe” No rendir cuentas, no vivir por las reglas de los otros.

El mensaje posmoderno en las escuelas y en los negocios es ese. Independízate, ten tu propio negocio, se un emprendedor, ábrete paso. Construye tu destino con tus propios esfuerzos.

Estas son actitudes que se manifiestan en las acciones que vemos todos los días.

C. ídolos comportamentales.

Estos ídolos son más evidentes que los actitudinales y son más fáciles de identificar. Algunos seguramente nos identificaremos con ellos de inmediato.

El ídolo del trabajo y los logros .  Un momento, no me vas a decir que el trabajo es un ídolo y es pecado trabajar.  No por supuesto que no , el trabajo es una bendición no una maldición. Aunque algunos lo ven como maldición porque Dios le dijo a Adán que comería el pan con el sudor de su frente, en realidad el trabajo es una bendición, pero la bendición se puede convertir en maldición cuando el trabajo es lo único que da valor a nuestra vida.

Y una de las razones más difíciles de erradicar este ídolo de nuestras vidas es que cuando todo el mundo nos alienta a mantenerlo, nos animan y nos alientan a seguirlo. El trabajo se convierte en un ídolo cuando ya es la excusa perfecta para no estar en casa, atender a la familia, desarrollar la vida espiritual. ¿Algún jefe desprecia a un buen trabajador? ¿Acaso no se premia en las empresas la puntualidad, la productividad, el esfuerzo extra, el ponerse la camiseta, las horas extras, la innovación, dar la milla extra? Todo este ambiente alienta al ídolo del trabajo, se ve mal al displicente, al que solo da lo mínimo.

¿Cómo deshacernos de ese ídolo cuando en nuestro centro de trabajo están diciéndonos que demos más por todos los medios posibles? Ese cartelito con la foto del empleado del mes, los cuadros de productividad, los bonos por excelencia, los escalafones, los estímulos al desempeño te están diciendo, da más horas, participa más, esfuérzate más por la compañía.

Eso alimenta al ídolo del logro cuando en la reunión anual se premian a los empleados que han dado 5, 10, 15, 40 años a la compañía por su esfuerzo constante y su dedicación.

D. Ídolos intelectuales.

Estos ídolos se manifiestas por medio de las ideas. No son tan evidentes como los comportamentales pero se pueden identificar también con los siguientes ejemplos.

– idolatría del materialismo. Para la persona el sentido de la vida está en darle valor las cosas, no necesariamente hablamos de gastar dinero en cosas ostentosas o caras como un teléfono celular de última generación o la pantalla plana de cien pulgadas, sino con el valor que se le de las cosas.

¿Conoces gente que acumula cosas? Hay gente que no se quiere deshacer de nada, acumulan cosas solo por el placer de acumularlas.  Lo material es evidente, pero el peligro está en la mente. ¿Cómo reaccionas ante la pérdida del anillo que perteneció a la bisabuela? ¿Qué sientes si alguien raya tu auto o sufre una abolladura?  ¿Qué sentirías si se quemara tu casa o robaran tu colección de cucharas de todo el mundo? No tienes que responderme de inmediato pero piensa cuánto valor le estás dando a las cosas.

– el ídolo de la comodidad . En esta época el materialismo es evidente por la publicidad que nos dice que debemos vivir cómodamente, tu casa, tu oficina, tu auto deben ser cómodos. Gastamos mucho dinero en sentirnos cómodos, desde la ropa y zapatos que vestimos hasta los perfumes ambientales son ayudan a crear ese ambiente de comodidad que nos meten en la cabeza los anunciantes.  Cuando la vida solo tiene sentido si nuestra posición financiera o social nos indica que vivimos cómodamente estamos ante el ídolo de la comodidad. No se trata de vivir estrechamente en una casa de un cuarto o con hoyos en los zapatos o no cambiar de auto en 20 años, sino en el valor que damos a la comodidad lo que lo convierte en ídolo.

– El ídolo de la religión . ¡Un momento de nuevo, la religión no puede ser un ídolo! No tan rápido, espérame un momento para explicarlo. Como hemos visto todos los ídolos son fáciles de identificar por casi todo el mundo, pero la religión como ídolo es de carácter intelectual y emocional que lo convierte en algo muy difícil de erradicar.

Recordemos que los fariseos fueron condenados por Jesús porque su preocupación no estaba en obedecer la ley de  Dios sino en obligar a obedecer la ley de Dios hasta en el mínimo detalle pero de manera hipócrita. Mateo 23:23 !Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.

La religión puede ser un ídolo cuando se convierte en activismo religioso, cuando se cede a la presión de pensar “dirán que no soy un buen cristiano si no hago esto”  pecamos cuando obligamos a los demás a cumplir los mandamientos solo por cumplirlos pero no enseñamos a obedecer a Dios por amor y no por obligación.

– El ídolo de la no religión. Es  la negación de la religión, es decir la vida solo tiene sentido si se está liberado de cualquier doctrina religiosa o código moral. La persona es feliz solo con su propias reglas morales.

– El ídolo del intelecto y la cultura. Si la vida de la persona solo tiene valor cuando el intelecto tiene la última palabra estamos ante el ídolo del intelecto. Todos nos adherimos a una u otra ideología. Unos se unen a ideologías políticas, otros a ideologías culturales y  otros a ideologías teológicas. Cuando la ideología es lo último que cuenta se puede llegar al radicalismo. Aún dentro de la iglesia hay ideologías radicales.  Un ejemplo es la teología de la liberación, otros abogan por la iglesia emergente, otros por la teología de la prosperidad, otros quieren una iglesia humanista, otros promulgan una teología culturalmente relevante. Estas ideologías se convierten en ídolos porque toman el lugar de la Palabra de Dios como la regla de fe y práctica. Los escritos de tal o cual “gurú” pastor, profeta, ungido o cualquier otro de los tantos títulos que hoy se usan para los líderes de estos movimientos reemplazan las doctrina bíblica.

Cuando la vida tiene sentido siempre y cuando se hagan las cosas como yo pienso que deban hacerse  estamos ante un ídolo intelectual

E. Por último están los ídolos relacionales.

Estos ídolos parecen sin importancia y son tan sutiles que no parecen ídolos, pero lo son.

– El ídolo del individuo. El valor de la persona depende de su relación con otra persona,  es decir solo se es feliz si se está con esa persona. Más aún soy más feliz si ella está feliz conmigo.

el ídolo de la familia. La vida solo tiene sentido o solo tengo valor si mi familia está feliz o está feliz conmigo. Este es un ídolo muy sutil porque orilla a los hijos a tratar de complacer a sus padres y hacer todo lo posible para que ellos sean felices porque de eso depende la felicidad de ellos mismos. Los padres también pueden tener este ídolo  cuando lo único que le da valor es hacer que sus hijos y su pareja estén felices.

– el ídolo de las relaciones románticas. La vida tiene sentido solo cuando mi príncipe azul  o princesa esté enamorado de mi. ¿Conoces a alguien con un amor platónico? ¿Conoces a alguien que está enamoradísimo de alguien que no le hace caso? Muchas personas tienen un ídolo romántico y lo adoran incluso en secreto.

¿Ha logrado identificar sus ídolos? No tiene que tenerlos todos, pero si somos honestos con nosotros mismos podemos identificar algunos de ellos.

En Ezequiel 14 dice que los líderes de Israel vinieron a ver al profeta para pedirle que les diga la voluntad de Dios, lo que no sabían  es que Dios sabía que esos líderes tenían ídolos, pero no lo reconocían. Creían que podían servir ídolos y aún así Dios les manifestaría su voluntad.

Así somos algunos de nosotros, entretenemos ídolos en nuestros corazones, ídolos personales, actitudinales, comportamentales, ideológicos y relacionales que no se pueden esconder de Dios.

¿Y que vamos a hacer al respecto?  Volvamos a leer Ezequiel: Así dice Jehová el Señor: Convertíos, y volveos de vuestros ídolos, y apartad vuestro rostro de todas vuestras abominaciones. ( Ezequiel 14:6)

A Dios no le preocupan los ídolos de barro, piedra, metal o madera, Él sabe que no son nada, ni pueden hacer nada,  ( Salmos 115: 1-8) , a Dios le preocupan los ídolos del corazón y desea que tu y yo nos deshagamos de esos ídolos para que nuestra relación no tenga un estorbo.

Vengamos a Dios deshaciéndonos de nuestros ídolos y adoremos al único Dios vivo y verdaderos y viviremos como él quiere.

Bibliografía:

Piper, H; Bridges, H, Childers, S y Keller, T. (2009). Vivir en el poder del evangelio. México. El Faro.

Keller, T. (2007). Talking About Idolatry in a Postmodern Age by Tim Keller. monergismo.com. Recuperado noviembre 18, 2012, a partir de http://www.monergism.com/postmodernidols.html

Anuncios