El amor universal de Dios.

Existen dos niveles del amor de Dios, el primero es el nivel universal o para todo el mundo, sin distingos, sin discriminación o preferencias.

Todo el evangelio descansa en esta afirmación: 

“De tal manera amó Dios al mundo que dio a su hijo unigénito para que todo aquel que en el cree no se pierda mas tenga vida eterna” Juan 3:16, 

aquí se demuestra el amor universal de Dios para la humanidad. Este es el fundamento de la gracia. Dios ama al mundo porque así lo quiere, no porque el mundo se lo merezca. Es la muestra más grande amor de Dios.  El apóstol Pablo escribe en la carta a los Romanos: 

“Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” Romanos 5:8.

Amor de diosEl amor particular de Dios
“A Jacob amé y a Esau aborrecí” Romanos 9: 13
, recordando lo que había sido dicho por el profeta Malaquías 1: 2 . El segundo nivel es el amor particular, Dios escoge a quien amar. Es apóstol Pablo escribe de nuevo en la carta a los Romanos. 

Algunas personas tienen problemas con este versículo porque no aceptan que Dios haya aborrecido a Esau, Yo tengo problemas en aceptar cómo pudo amar a Jacob. Me es más fácil  creer que Dios aborrece al pecador de la misma manera como aborrece el pecado, que aceptar el amor de Dios por el la humanidad que le dio la espalda. Sin embargo la misteriosa gracia de Dios opera así. En 1 Pedro 1: 16 leemos: “Sed santos, porque yo soy Santo” este pasaje dice que Dios ama a la misma persona que odia.

No es cierto que Dios odia el pecado  pero ama al pecador. Dios odia tanto el pecado como el pecador. Odia al pecador que de manera voluntaria se opone a la verdad y a la santidad, de igual manera lo ama como una persona capaz de hacer el bien pero arruinado por su transgresión. No existe pecado en abstracto que pueda odiarse afuera de la persona en que el pecado se representa y se materializa. (Teología sistemática)

 

¿Por qué existe la iglesia?

La iglesia no es un club de super santos que se han ganado un lugar por sus buenas obras, sino una comunidad de pecadores redimidos y santificados por el sacrificio de Jesucristo. Cada uno de los que formamos la iglesia no tiene nada de que estar orgulloso, sino en que Dios nos eligió para ser objetos de su amor por su gracia y no por méritos personales. La iglesia es representada en la Biblia como la novia de Jesucristo, la amada que fue escogida por el cordero para ser pura, limpia y sin mancha para el día de la boda. 

 

6 Oí como la voz de una gran multitud, como el ruido de muchas aguas y como el sonido de fuertes truenos, diciendo: “¡Aleluya! Porque reina el Señor nuestro Dios Todopoderoso. 7 Gocémonos, alegrémonos y démosle gloria, porque han llegado las bodas del Cordero, y su novia se ha preparado. 8 Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, resplandeciente y limpio.” Porque el lino fino es los actos justos de los santos. 9 El ángel me dijo: “Escribe: Bienaventurados los que han sido llamados a la cena de las bodas del Cordero.” Me dijo además: “Estas son palabras verdaderas de Dios.” Apocalipsis 19:6-9

¿Cómo muestra Dios su amor por la iglesia?

Dios demuestra su amor a la iglesia por medio de Jesucristo. Como el novio que espera a su novia para casarse con ella y como el marido que cuida de su esposa así Cristo cuida de la iglesia 

 

“ 25 Esposos, amad a vuestras esposas, así como también Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella, 26 a fin de santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua con la palabra, 27 para presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa que no tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que sea santa y sin falta. 28 De igual manera, los esposos deben amar a sus esposas como a sus propios cuerpos. El que ama a su esposa, a sí mismo se ama. 29 Porque nadie aborreció jamás a su propio cuerpo;más bien, lo sustenta y lo cuida, tal como Cristo a la iglesia, 30 porque somos miembros de su cuerpo.31 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne.32 Grande es este misterio, pero lo digo respecto de Cristo y de la iglesia. 33 Por tanto, cada uno de vosotros ame a su esposa como a sí mismo, y la esposa respete a su esposo. (Efesios 5: 25-32) 

Cristo está pendiente de las necesidades de la iglesia, la protege de malas influencias, la orienta por medio de su Espíritu Santo, la sostiene en tiempos de dificultad, la escucha en tiempo de necesidad, la levanta cuando cae. Sana sus heridas, calma sus temores, limpia sus lágrimas y le da seguridad en medio de las tempestades y la oscuridad. La consuela en tiempos de dolor y pérdida, la nutre y alimenta. ¿Por qué hace todo esto, si muchas veces esa novia le ha sido infiel? Por amor, por misericordia, por gracia. No existe nada que pueda separar a la iglesia del amor de Dios manifestado por medio de Jesucristo. Romanos 8: 28-30

¿Como influye el amor de Dios en la vida cristiana?

 

La respuesta de la iglesia no ha sido siempre de agradecimiento hacia Dios. De hecho si tomamos al pueblo judío como símbolo de la iglesia, encontramos similitudes entre la conducta de Israel y la conducta de la iglesia. 

Dios amó a Israel con amor eterno “Con amor eterno te he amado, por eso te he atraído con misericordia.” Jeremías 31:3, pero Israel le fue infiel a Dios, muchas veces, sin embargo el amor de Dios nunca falló. 

Si en una pareja hay infidelidad es muy probable que se rompa la unidad. Pero el amor de Dios es eterno, no está condicionado por las circunstancias ni mucho menos a la respuesta del objeto de su amor.  Cuando Dios ama, lo hace para siempre, por eso la iglesia sigue recibiendo el amor de Dios, 

 

¿Cómo debemos responder a ese amor incondicional? ¿Cómo demuestras tu amor hacia el que te escogió siendo aún pecador? ¿Como respondes al que dio su vida aún cuando no te conocía?

 

Tanto amor debería movernos a la gratitud y la obediencia. Nada deberíamos hacer por obligación o de mala gana. El creyente que ha entendido que el amor de Dios no tiene límites, y que no se merece tanto amor, debería caer de rodillas ante su Salvador como lo hizo aquella mujer que rompió una costoso frasco de perfume para lavar los pies de Jesús.

Vale pena leer toda la historia que se encuentra en el evangelio de Lucas capítulo 7

36 Uno de los fariseos le pedía que comiera con él; y entrando en la casa del fariseo, se sentó a la mesa. 37 Y he aquí, había en la ciudad una mujer que era pecadora, y cuando se enteró de que Jesús estaba sentado a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; 38 y poniéndose detrás de El a sus pies, llorando, comenzó a regar sus pies con lágrimas y los secaba con los cabellos de su cabeza, besaba sus pies y los ungía con el perfume. 39 Pero al ver esto el fariseo que le había invitado, dijo para sí: Si éste fuera un profeta, sabría quién y qué clase de mujer es la que le está tocando, que es una pecadora. 40 Y respondiendo Jesús, le dijo: Simón, tengo algo que decirte: Y él dijo*: Di, Maestro. 41 Cierto prestamista tenía dos deudores; uno le debía quinientos denarios y el otro cincuenta; 42 y no teniendo ellos con qué pagar,  perdonó generosamente a los dos. ¿Cuál de ellos, entonces, le amará más? 43 Simón respondió, y dijo: Supongo que aquel a quien le perdonó más. Y Jesús le dijo: Has juzgado correctamente. 44 Y volviéndose hacia la mujer, le dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Yo entré a tu casa y no me diste agua para los pies, pero ella ha regado mis pies con sus lágrimas y los ha secado con sus cabellos. 45 No me diste beso,pero ella, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. 46 No ungiste mi cabeza con aceite, pero ella ungió mis pies con perfume.

47 Por lo cual te digo que sus pecados, que son muchos, han sido perdonados, porque amó mucho; pero a quien poco se le perdona, poco ama. 48 Y a ella le dijo: Tus pecados han sido perdonados. 49 Los que estaban sentados a la mesa con El comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es éste que hasta perdona pecados? 50 Pero Jesús dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vete en paz. (Lucas 7: 36-50)

 Reflexionemos

¿Cuánto te ha perdonado Dios?  ¿Cómo responderás al amor de Cristo por ti?

Es el momento de pensar cuanto amor nos ha dado el padre y respondamos con la misma gratitud, con el mismo amor y con la misma humildad de la mujer de la historia. 

 
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